De hecho hay en esta imagen algo muy incorrecto. Esto es, que aunque
el cerebro es capaz de distinguir ente tocar algo de forma correcta
y hacerlo incorrectamente, sus dedos –que son los que ejecutan
la digitación- no son capaces de distinguir. El cerebro puede
recordar como debe sonar algo, pero los dedos recuerdan solamente los
movimientos musculares que repiten.
En la descripción del comienzo, lo que los dedos recordarán
será más bien esas 4 o 5 ( o a veces muchas más)
veces que le tomó dominar la frase, antes que la primera vez
que la tocó correctamente. Cuanto más veces sus dedos
repitan un movimiento, mejor lo recordarán, sea este movimiento
benéfico o perjudicial para su interpretación. Entonces,
si durante una práctica, usted toca algo incorrectamente muchas
veces y luego de forma correcta unas pocas –aunque su cerebro
este contento de finalmente haberlo resuelto-, la siguiente vez que
lo interprete, es probable que sus dedos recuerden mejor los errores
que la forma correcta. Este refuerzo de malos hábitos es lo que
llamo Volviéndose bueno en “el tocar mal”. |