Es parte de la naturaleza del Shakuhachi poseer una cierta incertidumbre
acerca del primer sonido que producirá el instrumento. Esta es
quizás la razón por la cual alguna gente posee una tendencia
a utilizar demasiado tiempo preparando y buscando la posición
exacta del instrumento en el mentón. Para deshacerse de este
hábito, se debe practicar identificar una ubicación de
la cual resultará un sonido perfecto o al menos decente, sin
ajustes o con alguno muy pequeño. Esto se vuelve especialmente
difícil de conseguir si usted toca con mucha tensión en
sus labios o con los labios apretados hacia atrás (comisura de
los labios en tensión). Si usted llega al punto en el cual se
siente cómodo con su habilidad para soplar una nota inicial de
buena calidad, su proceder en el escenario mejorará notablemente.
Para ayudar a conseguir esto, pruebe con varios patrones de Robuki
(soplar el sonido Ro) en su práctica diaria. No se instale en
una rutina, al contrario pruebe con varias formas de soplar varios tipos
diferentes de Ro. Si usted experimenta e improvisa, finalmente será
capaz de producir sonidos libremente y cuando esto suceda, podrá
producir la nota que desea al instante sin preocupaciones.
Otro punto importante es, que hace uno al terminar de tocar. Algunas
personas retiran el instrumento prácticamente en el mismo instante
en el que finaliza el ultimo sonido. Esto es un gran error, ya que quitar
el Shakuhachi demasiado pronto destruirá las vibraciones que
se demoran y persisten en el aire y la mente de los oyentes aún
varias respiraciones después de que el último sonido a
finalizado. Esto es algo que debe ser preservado y para ello debe tomarse
al menos una respiración completa luego de que el sonido final
se desvanece, antes de forma lenta y calma retira el instrumento. Algunas
veces los intérpretes de koto se inclinarán en un saludo
inmediatamente después de haber pulsado su ultima nota y con
este sonido aún en el aire y cuando el Shakuhachi no ha articulado
su último sonido, dificultando así las cosas para el intérprete
de Shakuhachi.
Parte de esto involucra soplar el sonido final de manera tal que el
oyente no está seguro cuando el sonido realmente desaparece y
al menos parte de conseguir este logro se relaciona con la practica
cotidiana de Robuki. Preste especial atención a los finales de
los sonidos, articule estos sin vibrato de manera que el sonido desaparezca
de forma estable. También tenga en cuenta que la afinación
tiende a caer en los finales de los sonidos, entonces eleve levemente
el mentón (posición Karí) para así mantener
la afinacón correcta. Finalmente, otorgue a estos sonidos esa
sensación de no estar seguro cuando realmente terminan.
En otras palabras, un factor clave de su proceder en el escenario
se relaciona con, cuán libremente usted puede producir notas
y con qué grado de confianza; y para esto, la práctica
cotidiana de Robuki es fundamental |